¡Todos los días deben de ser un gran día!

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Hoy voy a romper una promesa que me hice a mi mismo hace muchos meses y romperé además el esquema de mis entradas con unas cuantas reflexiones. Preparad una infusión o algo que os guste y disponeos a leer un rato cómodamente…

Reconozco que soy voluble, un tanto bipolar y cualquier nimiedad “aparentemente insignificante” puede hacerme cambiar de opinión, habitualmente hacia caminos correctos y que te hacen crecer éticamente y como persona .

Soy así y en estos momentos extraños de madurez sobrevenida y de sorpresas traicioneras/desagradables que estoy viviendo desde hace un par de semanas, rompo mi silencio cartujo en este blog y voy a hablar de algo de lo que no quería hablar hasta más adelante: mi primera exposición en solitario que tendrá lugar del 2 al 24 de marzo en Els Forns de mi pueblo, Breda. Es un lugarcito pequeño con el cual mantengo, desde que decidí hace ya muchos años plantar mi nido en él, una curiosa y contradictoria relación que ahora no viene al caso.

El tema de la exposición serán los dibujos que he realizado sobre esta villa (es su título histórico desde hace más de un milenio) desde que hace casi dos años la vida me dio un susto muy grande, que me dejó hecho cisco y que casi no explico. Son esos avisos de los que sobrevives casi por casualidad y sirven para darte cuenta que tienes mal enfocada tu manera de vivir y que debes cambiar si o si, apartándote de todo lo que te produce daño y su energía negativa desde hace mucho tiempo y que no sabes bien el motivo por el que escogiste esa opción de joven y decides, usaré un símil bíblico, vender tu alma a un ente tóxico por siete monedas ( ¿eran siete? suspenso en catecismo…) de plata mal contadas cual Judas de tu creencias e ideales más íntimos. Un pacto con el diablo que crees podrás conllevar.

Nadie te obliga, únicamente la educación, la rutina, el afán de tener una mediocre y falsa seguridad y empiezas a convivir con maneras de hacer indeseables que, sin darte cuenta, se enquistan en tu interior como un cáncer. No hay culpables ni malvados de la película. Tú sólo escoges. Es el mundo en el que vivimos, en el que hemos crecido y nos hemos educado esa generación que conocimos los últimos coletazos franquistas y la supuesta transición ya en colores flourescentes disfrazados de hipócrita libertad a ritmo de movida madrileña. Nos creímos los dueños del mundo y no eramos más que unos simples esclavos de un farisaico sistema ya caduco. Personalmente pienso que SI SE PUEDE cambiar. Es más, se debe cambiar para intentar dejar un mundo mejor a los que nos vienen detrás. Si todos pensamos un poco más en lo que podemos hacer para ayudar a los demás y no esperamos que los demás te enriquezcan a ti, daremos ese primer paso a un mundo mejor. Esta última frase no es mía, es de una persona que conocí profesionalmente y que predicaba con el ejemplo, una rara avis que además acabó triunfando.

Inciso: que alegría Alaska , cuarenta años después aún consigues hacerme bailar y reír en los malos momentos. Deberías ser la presidenta de este país, a ver si con tu desparpajo solucionas tanta inoperancia política de todos los partidos de cualquier color que, con vergüenza ajena estamos asistiendo en directo en forma de un humillante juicio que está dando una idea muy exacta al planeta de lo que es nuestro país: una jaula de locas egoístas, pero sin purpurinas ni plumas ni buen humor como en esas insuperables películas. Lo de jaula nunca mejor dicho por desgracia. Me indigna de que siga existiendo una monarquía intocable con pleitesía medieval y se consideré ilegal algo tan simple y democrático como es un referéndum. Espero no tener que exiliarme como un inofensivo rapero por expresar mis ideas con esta crudeza, aunque ganas de irme a otras tierras con más colores y libertad no me faltan. No intento movilizar ni promover violencia, No soy terrorista. Sólo escribo lo que pienso. Espero que siga siendo legal. ¿O tal vez ya no?

Sigo. El susto, decía, por llamarlo de manera simpática y sacar dramatismo, me impedía salir a dibujar más allá de los escasos 6 kilómetros cuadrados de mi término municipal. Así que, muy poco a poco (primero sin fuerzas y con un oscuro tenebrismo, después en una dialéctica interior entre blancos y grises y finalmente, explotando la paleta de colores como iba explotando mi mente) llené mis libretas y apuntes de siempre de rincones del pueblo y que desde el domingo se podrán ver en ésta mi primera exposición que se titulará Breda Dibuixat. Quiero dar las gracias desde aquí a todos las buenas entidades que han apoyado desinteresadamente mi proyecto: el Ayuntamiento de Breda, la APIC (Asociació Professional d’Il·lustradorsde Catalunya), el proyecto Start-Art del Consell Comarcal de la Selva y los diversos grupos de Urbansketchers de Catalunya, principalmente mis colegas de USKGirona.

Con esto dejo la publi… quien quiera verlo que venga y quien se indigne por mis palabras es muy libre de no venir y encima dejar de leer esto. ¿A quien le importa lo que yo haga? ¿A quien le importa lo que yo diga? Olvido, nunca dejes de versionarla. Es un himno para much@s de nosotros.

A lo que iba, no resulta fácil montar estos tinglados “artísticos” si estás físicamente un poco contrito y además te intentan manipular tácitamente gente muy querida, que jamás hubieras imaginado, con otros temas que no pienso tratar aquí por el momento, al menos (todo llegará). Soy, no obstante, tozudo y muy  mediterráneo, por lo que, cuando me pongo me pongo y ya pueden llover chuzos de punta que yo acabo lo que quiero  (exponer mis dibujos, conste) por mis bemoles, llevándome  muchas positivas cosas en la mochila: la terapia que siempre es dibujar y tener un objetivo claro, gente maravillosa que te da la idea y te apoya incondicionalmente desde el primer día, compañeros de fatiga dibujeril que están siempre ahí cuando hace falta para darte un empujoncito (gracias Rosa, Juan y todos los demás) y un sinfín de personajes a lo Valle-Inclán que van SUMANDO en este nuevo camino hacía mi particular Ítaca (mi inagotable Cavafis siempre tiene que salir por algún rincón en mis escritos, lo siento) y que te abren nuevas maneras de ver y entender la vida, ni mejor ni peor, sólo una más. Todas son válidas y debemos respetarlas en tanto en cuanto no agredan a las del prójimo, independientemente de lo que opinen los que son capaces de legalizar a fascistas declarados.

En este tiempo he conocido entre esos Max Estrella que mencionaba, una persona con la que he conectado de una manera insospechada. Una especie de fuente inagotable de ideas que, desde su pequeño gran blog Illa del Ter, me ha hecho ver y entender con unos de sus sosegados y sensibles escritos que todos los días pueden ser un gran día (no únicamente hoy como cantaba Serrat) contando con una sencillez las maravillas que te puede dar la cotidianidad de las pequeñas cosas de un domingo por la mañana. Gracias por incluir en tu domingo de fábula (en el que únicamente falta David el Gnomo) uno de mis dibujos del mercado del pueblo. Para mi, como siempre es un gran honor y ya te he expresado en persona que me has alegrado un día duro y, como tantas otras veces, me has hecho ver que tal vez, sólo tal vez, nada de esto fue un error. Como cantaba Coti.

Hoy también, ya puesto a cambiar lo que normalmente escribo aquí, voy a terminar con una canción a modo de banda sonora que expresa esa magia de lo cotidiano que Dolors Clota tan acertadamente manifiesta en sus delicados escritos. Se trata de una canción entre surrealista y mágica de los Antònia Font titulada Wa yeah! Si habéis conseguido leer hasta aquí os merecéis este premio…Recomiendo la pongáis  con el volumen a tope y  bailéis hasta moriros de la risa.

Eso es vivir.

Lo demás es un laberinto ruin de intereses sin sentido.

PS. Es muy posible que este escrito sea usado en mi contra por un gigante ruin y poderoso del cual algún día hablaré. Tengo muchas cosas que contar sobre él. No quiero guerras, pero si me buscan, me encuentran. Tengo ya muy poco que perder. Mi estado físico-psicológico para el resto de mi vida serán prueba de ello. No es una amenaza, no me gusta la violencia y quiero, únicamente vivir en paz y armonía. Sólo constato una realidad… ¡Sin rencores, pero así es!

¿Bailas?